Buscar
Aprieta "Enter" para buscar o "ESC" para cerrar.

Centro de detención en Arizona impresiona a migrantes: Dan burritos, frutas y mucho más

Un recién estrenado centro de detención en Arizona ha impresionado a migrantes por el buen trato que ofrecen los funcionarios.
2019-07-29T08:11:24+00:00
Share on FacebookShare on InstagramShare on TwitterShare on TikTokShare on YouTubeShare on WhatsApp
Suscríbete a Nuestro Boletín
Recibe por email las noticias más destacadas
  • Indocumentados han quedado sorprendidos por nuevo centro de detención en Arizona.
  • Aseguran recibir un buen trato en el lugar.
  • Los oficiales ofrecen comida, artículos de higiene, lavandería y actividades recreativas.

Un recién estrenado centro de detención en Arizona ha impresionado a migrantes por el buen trato que ofrecen los funcionarios, quienes dan distintas comidas, atención amable y hasta proyectan películas para los niños.

Un nuevo centro de detención para familias migrantes conocido como «el de las carpas», en Yuma, Arizona, contrasta sobremanera con otros por los que han pasado miles de refugiados, principalmente centroamericanos, a su llega a Estados Unidos en los últimos meses, reseñó Efe.

Katherine, una inmigrante salvadoreña de 11 años, dijo a Efe haberse sentido «feliz» durante su estadía en este centro, donde, afirma, comió «muchas galletas, frituras, frutas, jugos, leche» y disfrutó junto a otros niños de la película de animación infantil Rango.

El centro fue inaugurado a finales de junio ante el flujo «que no disminuye» de inmigrantes que cruzan la frontera y solicitan asilo político, según dijo entonces la Patrulla Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) durante un recorrido con la prensa, al que tuvo acceso Efe.

Con una capacidad para 500 inmigrantes, el centro cuenta con aire acondicionado y aéreas para el recreo infantil. Forma parte de un contrato de 15 millones de dólares entre el gobierno federal y una compañía privada, que será válido hasta finales de septiembre, con la opción de extender operaciones mes a mes.

La descripción de Katherine y de otras familias contrasta abruptamente, no obstante, con las opiniones que tienen algunos activistas pro inmigrantes.

Para Israel Camacho, pastor de la Iglesia Nueva Esperanza, el «cambio repentino» hacia los inmigrantes obedece a un intento por «limpiar la mancha» que ha dejado la administración Trump en sus políticas migratorias.

 

«Los están tratando bien en ese centro, pero es solo un espejismo, tienen que justificar el contrato millonario que recibieron. Por medio de ese centro buscan limpiar la imagen y el trato inhumano que han recibido y siguen recibiendo miles de migrantes en los centros de detención», declaró a Efe el pastor.

María Castro, representante del grupo Puente, con sede en Phoenix, sostuvo que los inmigrantes merecen estar en libertad.

«Aunque la jaula sea de oro, es jaula, no importa qué tan bien estén adentro; lo que pedimos para nuestra gente es libertad, dignidad y respeto. Nunca se podrán medir (comparar) los abusos de los centros de detención con uno nuevo», expresó Castro.

El centro de Yuma cuenta también con lavadoras y secadoras de ropa, baños y lavamanos. Los migrantes duermen en colchonetas aparentemente confortables.

Las salvadoreñas Marina Aguilar y su hija Katherine pasaron ocho días allí, donde recibieron buenos tratos y buena alimentación.

«Nos daban de comer burritos, sándwiches, había una mesa grande con frutas, jugos, galletas, papitas y agua embotellada, y otra mesa con pañales, leche, biberones, toallitas húmedas; los soldados nos llevaban la comida», comentó Aguilar a Efe.

Su hija Katherine dijo «haberla pasado muy bien» con otros niños, pero aclaró que lo único que le molestó es que «la leche no tenía azúcar».

María Campos, su esposo Oscar Manzano y su hija Kimberly, también de El Salvador, cruzaron desde México por San Luis Rio Colorado en busca de asilo político. Aseguran haber sentido previamente «mucho temor» por las historias escuchadas sobre los centros de detención estadounidenses.

«Yo pensé que íbamos a sufrir, más los niños, pero no fue así; al contrario, estábamos en un lugar refrigerado, nos dieron pans (pantalones) para dormir, nos permitían bañarnos; es más, a mi marido le lavaron la ropa, un oficial se la fue a traer el día de su salida», señaló la mujer.

Kimberly, quien permaneció junto a sus padres tres días en el albergue de Yuma, dijo que «los soldados» le ofrecieron películas para entretenerse. Ella eligió Cenicienta y Lilo y Stitch, y comió “’sabritas’, manzanas y naranjas» sin restricciones.

El mexicano José Miguel, junto a su esposa Leticia Galés y su hijo Kiriam, de 10 meses, dijo estar «sorprendido» por el trato que recibió en su tercer intento de cruzar a Estados Unidos.

«Nunca me habían tratado así, recuerdo la primera vez que crucé en 2016. Nos esposaron como criminales y a los que no alcanzaron esposas les amarraban las manos con cintas de zapatos; ni hablar de la segunda, que fue peor», comentó el mexicano.

La Patrulla Fronteriza estima que cada migrante estará en el centro de «las carpas» aproximadamente entre 24 y 72 horas mientras son procesados. El tiempo de estancia de menores será de unas 48 horas, según dijeron las autoridades en junio durante la inauguración.

centro de detención Arizona

Las autoridades de CBP revelaron que más de 11,000 familias y 6,000 menores no acompañados han sido detenidos en el Sector de Yuma durante el presente año fiscal.

Estas detenciones representan un incremento del 381 por ciento comparado con el mismo periodo del año pasado.

Camacho recordó que «no es novedad» que prácticas «inhumanas» hacia los inmigrantes se vienen llevando a cabo desde octubre pasado, aunque aclaró que en los últimos dos meses han «detonado» mediáticamente.

«Nosotros recibimos a miles de inmigrantes desde hace mucho y son las mismas historias de abuso y maltrato, esa gente termina en el piso cuando son detenidos por migración y sigue pasando en los demás centros de detención», destacó el religioso.

Magdalena Schwartz, pastora de la Alianza de Líderes Cristianos en el Valle, indicó por su parte que le da «mucho gusto» este repentino cambio.

«Cuando hay fondos se puede hacer mejor trabajo, puedes pagar a más gente; si nosotros hubiéramos tenido más fondos hubiéramos hecho más, pero me da gusto que usen bien esos fondos para atender a los inmigrantes», expresó.

 

Etiquetas:
Regresar al Inicio

Alberto Gutiérrez Reyes, originario de Veracruz, emigró a Estados Unidos en 2001 en busca de una mejor vida.

En territorio estadounidense formó una familia y trabajó en la construcción para sostenerla.

El pasado 26 de febrero falleció tras permanecer detenido bajo custodia migratoria.

Su esposa e hijo denuncian negligencia médica y condiciones inhumanas durante su detención.

Muerte bajo custodia ICE en California

#TvMigranteInforma

El mexicano Alberto Gutiérrez Reyes murió a los 48 años, mientras permanecía bajo custodia de agentes de inmigración en un centro de detención del ICE en #Adelanto, #California.

De acuerdo con su esposa, Patricia Martínez, el veracruzano que migró a EE.UU.… pic.twitter.com/JSl9y5JMLM

— TV Migrante (@TvMigrante) March 1, 2026

El 9 de enero, Alberto salió a desayunar en Los Ángeles, California.

En el barrio de Echo Park fue detenido por agentes de ICE.

Su familia sostiene que fue una detención bajo perfil racial.

Primero lo retuvieron en el centro de Los Ángeles.

Detención en Echo Park y traslado

Posteriormente fue trasladado al centro de detención privado de Adelanto.

Desde el inicio, su esposa Patricia notó afectaciones en su salud.

Relató que en el sitio conocido como B17 dormían en el piso.

TE PUEDE INTERESAR: ICE detiene a luchadora colombiana pese a proceso migratorio en curso

Las temperaturas eran frías y solo recibían mantas de papel laminado.

Alberto comenzó a presentar tos tras su detención.

Patricia aseguró que no padecía ninguna enfermedad crónica.

El único antecedente médico fue haber tenido covid-19 en septiembre de 2023.

“El covid lo llevó al hospital y le afectó la tiroides, los pulmones y el corazón, pero se recuperó”.

Empeoró tras exposición al frío y lluvia

El miércoles 18 de febrero, tras una fuerte lluvia, los sacaron al patio. Permanecieron allí durante una hora pese al intenso frío.

Después de ese día, Alberto comenzó a sentirse peor. El martes 24 de febrero aún se encontraba mal.

A pesar de su estado, acudió a una audiencia para tratar su fianza. “Ese día hablamos cuatro veces”, relató Patricia. “Me dijo que esperaba que ahora sí lo llevaran al doctor”.

Según su esposa, llevaba días solicitando atención médica.

“Mi esposo murió por negligencia médica. Durante días estuvo pidiendo asistencia y nunca le hicieron caso”, dijo Patricia con la voz cortada.

El miércoles 25 de febrero no hubo llamadas. Patricia notó el silencio inusual. “Se me hizo raro”, afirmó.

Fue una sobrina quien recibió la noticia. Un compañero de celda avisó que Alberto había sufrido un desmayo. Fue trasladado de emergencia al hospital.

Falleció en hospital de Victorville

La información oficial señala que murió el 26 de febrero a las 12:58 de la madrugada, según La Opinión.

El deceso ocurrió en el Victor Valley Global Medical Center, en Victorville.

A Patricia le avisaron poco antes de las 8 de la mañana.

La familia enfrenta ahora un profundo dolor.

Erick, su hijo nacido en Estados Unidos, atraviesa el duelo junto a su madre.

Patricia, originaria de Nayarit, describe a Alberto como un hombre trabajador.

Dice que era un gran padre y esposo.

También sostenía económicamente a sus padres en México.

Era el principal soporte de su hogar.

Hoy su familia exige respuestas sobre lo ocurrido.

Mientras tanto, lo despiden con un mensaje de fe.

Que en paz descanse Alberto y que Dios bendiga y proteja a su familia.