EEUU cancela el TPS para Haití y deja en riesgo de deportación a más de medio millón
Publicado el 27/06/2025 a las 13:45
- EEUU cancela TPS para Haití
- Medio millón en riesgo
- Deportaciones inminentes previstas
La Administración del presidente Donald Trump anunció este viernes la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Haití, una medida que pone en jaque a más de medio millón de migrantes haitianos que hasta ahora estaban amparados por esta protección legal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió un comunicado donde justificó la decisión argumentando que la situación en Haití “ha mejorado lo suficiente” como para que sus ciudadanos puedan regresar con seguridad a su país de origen.
De acuerdo con ‘EFE’, el TPS es un mecanismo que permite a personas provenientes de países afectados por desastres naturales o conflictos armados residir y trabajar temporalmente en Estados Unidos, siempre y cuando se mantengan ciertas condiciones que impidan un retorno seguro.
En el caso de Haití, aproximadamente 521.000 personas habían recibido esta protección tras el devastador terremoto de 2010 y debido a la persistente inestabilidad política, social y económica del país caribeño.
Plazos y condiciones de salida

El gobierno del expresidente Joe Biden había ampliado el TPS para Haití hasta el año 2026, en un intento por reconocer la situación humanitaria y evitar deportaciones masivas de personas que ya habían establecido sus vidas en territorio estadounidense.
Sin embargo, la secretaria del DHS, Kristin Noem, ordenó en febrero pasado la modificación de esa prórroga, fijando como nueva fecha de finalización el próximo 3 de agosto, reduciendo drásticamente el margen de tiempo para la regularización migratoria.
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El Gobierno de Trump ha comunicado que concederá un plazo adicional hasta el 2 de septiembre para que los beneficiarios puedan organizar su salida voluntaria del país, alentándolos a utilizar las herramientas digitales puestas a disposición.
“Animamos a estas personas a aprovechar los recursos del Departamento para regresar a Haití, que pueden gestionarse a través de la aplicación CBP Home”, señaló el DHS en su mensaje oficial.
Impacto en familias haitianas
Este anuncio representa un duro golpe para familias haitianas que durante años han trabajado, estudiado y contribuido económicamente a Estados Unidos, bajo la confianza de que el TPS ofrecía una solución humanitaria frente a las crisis de su país.
Organizaciones defensoras de derechos de los migrantes han reaccionado con indignación, señalando que Haití sigue siendo un país marcado por la violencia, la pobreza extrema y la fragilidad institucional que ponen en riesgo a quienes sean forzados a regresar.
El TPS protege de la deportación a personas que se encontraban físicamente en Estados Unidos en el momento de su designación, siempre y cuando no tengan antecedentes penales y se registren formalmente ante el DHS, incluyendo la posibilidad de obtener un permiso de trabajo y autorización para viajar en emergencias.
La medida se produce meses después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos permitiera al gobierno de Donald Trump poner fin a otro programa clave de protección, conocido como CHNV, que beneficiaba a migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.
Críticas y contexto humanitario
En el caso específico de Haití, la designación del TPS ha sido renovada en distintas ocasiones durante más de una década, motivada por desastres como el terremoto de 2010, huracanes devastadores y una grave crisis política que incluye el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021.
A pesar de la retórica oficial sobre la supuesta mejora de las condiciones, organizaciones humanitarias insisten en que Haití continúa sumido en una crisis humanitaria sin precedentes, con bandas criminales que controlan amplias zonas del país y desplazan a miles de personas.
El fin del TPS para haitianos plantea además desafíos logísticos para el sistema migratorio estadounidense, ante la posibilidad de deportaciones masivas o un aumento de solicitudes de asilo de personas que temen regresar a un contexto violento e inestable.
La decisión se enmarca en una política migratoria más restrictiva impulsada por la administración Trump, que ha priorizado el endurecimiento de las deportaciones y el recorte de vías legales para permanecer en el país, provocando tensiones con organizaciones de derechos civiles y legisladores demócratas, determinó el DHS en su sitio web.