Buscar
Aprieta "Enter" para buscar o "ESC" para cerrar.

Mitos y leyendas: El Gallo de la catedral

La leyenda del gallo de la catedral narra cómo Don Ramón reta a este y es víctima de un castigo que lo transforma en otra persona.
2024-04-15T17:21:32+00:00
Share on FacebookShare on InstagramShare on TwitterShare on TikTokShare on YouTubeShare on WhatsApp
Suscríbete a Nuestro Boletín
Recibe por email las noticias más destacadas
Gallo de la catedral, Shutterstock
  • Mitos y leyendas te comparte la leyenda del gallo de la catedral.
  • Un tal Don Ramón era una persona conocida por su arrogancia y prepotencia.
  • Estaba tan borracho que no se dio cuenta que retó a quién no toleraría más faltas de respeto.

En los días de antaño cuando Quito vivía un hombre de carácter fuerte llamado don Ramón Ayala, conocido como un auténtico bravucón del barrio.

Una de sus rutinas diarias era visitar la tienda de doña Mariana en el tradicional barrio de San Juan. La reputación de doña Mariana como la mejor productora de mistelas de la ciudad era bien conocida.

Se decía que era una mujer hermosa y que había conquistado el corazón de todos los hombres del vecindario con su belleza y sus bebidas.

En la tienda, don Ramón pasaba horas charlando con sus amigos y bebiendo mistelas con gran entusiasmo.

Prepotencia

Botella, Mano, Servir, MundoNow, Podcast
Shutterstock

Cuando se embriagaba, se volvía aún más arrogante, proclamando su superioridad sobre los demás.

Después de unas cuantas copas, se despedía ruidosamente y se tambaleaba por las calles hacia su casa, cerca de la Plaza de la Independencia.

Sobre la iglesia Mayor de la ciudad, descansaba desde hace años el «Gallo de la Catedral».

Sin embargo, a don Ramón no le importaba mucho este símbolo de la ciudad. En su embriaguez, desafiaba al gallo de la Catedral, proclamando su propia superioridad.

Castigo

Canto, Gallo de la catedral, Pasto, MundoNow, Podcast
Shutterstock

Dicen que las continuas provocaciones de don Ramón enfurecieron al gallo de la Catedral. Una noche, mientras don Ramón se acercaba a su lugar habitual, sintió una ráfaga de viento sobre su cabeza.

Al no encontrar al gallo en su sitio, se llenó de temor. Sin embargo, trató de mantener su valentía frente al gallo.

Pero antes de poder decir una palabra, recibió una espuela en la pierna y un picotazo en la cabeza que lo dejó en el suelo.

Desde esa posición, vio al gallo de la Catedral mirándolo con furia. Don Ramón, ahora asustado, pidió perdón al gallo.

Promesa

Piedra, Roca, Gallo de la catedral, MundoNow, Podcast
Shutterstock

El gallo, con voz grave, le hizo prometer que no volvería a beber mistelas ni a insultarlo. Don Ramón prometió, y el gallo le advirtió que si no cumplía, tomaría medidas más drásticas.

Después de ese encuentro, don Ramón cambió. Se volvió más responsable y nunca volvió a sus malos hábitos. Algunos dicen que todo fue una broma planeada por sus vecinos para corregir su comportamiento.

La tienda de doña Mariana perdió popularidad y las mistelas dejaron de ser tan famosas. Nadie desafió al gallo de la Catedral después de eso, y la ciudad continuó con su vida tranquila bajo su protección.

Mitos y leyendas se despide de ti por el momento y espera que la leyenda del gallo de la catedral haya sido de tu agrado. ¡Hasta la próxima!

Etiquetas:
Regresar al Inicio

Las plantas son seres vivos realmente importantes para nosotros como seres vivientes para que podamos existir.

La respiración es la prueba y necesidad más básica de la vida, basta con querer aguantar la respiración para ver que el propio instinto es el que hace que respiremos.

Con eso dicho, es gracias a las plantas que podemos respirar, pero estas también ofrecen otros regalos a los humanos.

Las plantas son alimentos saludables que ayudan al ser humano a mantener su salud y vida al máximo nivel posible. Aquí te contamos una leyenda acerca de cómo se originaron las plantas gracias a un ser divino.

Sequía terrible

Tierra, Sequía, Desierto, MundoNow, Podcast
Shutterstock

Hace muchísimo tiempo, cuando los shuaras recién comenzaban a poblar las tierras al este de Ecuador, no había selva, solo una llanura con algunas hierbas, como el «unkuch», que era su principal sustento.

El «unkuch» les permitió resistir la sequedad del suelo y el calor intenso del sol durante mucho tiempo.

Pero un día desapareció, y con él comenzaron a desvanecerse los shuaras.

Algunos culparon a seres malignos llamados Iwia e Iwianchi, que parecían devorar la tierra, mientras otros persistieron en buscar comida.

Nunkui

Yuca, Nunkui, Comida, MundoNow, Podcast
Shutterstock

Una valiente mujer llamada Nuse, junto con sus hijos, emprendió la búsqueda del «unkuch» en lugares oscuros y apartados, sin éxito.

Después de desmayarse por el agotamiento y el calor, Nuse tuvo un sueño donde vio rodajas de un alimento desconocido en el río. Al despertar, descubrió la yuca.

Mientras probaba la yuca, apareció ante ella Nunkui, la dueña de la vegetación.

Nunkui elogió la valentía de Nuse y le prometió no solo el «unkuch», sino toda clase de alimentos para su pueblo.

Bendición

Invernadero, Sol, Nunkui, MundoNow, Podcast
Shutterstock

De repente, aparecieron huertos exuberantes llenos de plantas y frutos.

Nunkui también regaló a Nuse una niña prodigiosa capaz de crear alimentos como el «unkuch», la yuca y muchos más.

Con el regalo de Nunkui, la vida de los shuaras cambió por completo: el sufrimiento fue olvidado, y la esperanza se extendió con la vegetación que creció abundantemente en su territorio.

Mitos y leyendas se despide de ti por el momento y espera que la leyenda de Nunkui de las plantas haya sido de tu agrado. ¡Hasta la próxima!