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Cómo eliminar el mal humor rápidamente

El mal humor puede ser esa nube negra que fastidia tu día, pero te decimos que no tiene que ser así. Te brinadamos un par de pasos (...)
2022-01-24T22:23:25+00:00
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No hay nada peor que sentirte hundida en un mal humor el cual simplemente no puedes quitarte. Excepto tal vez despertarte del lado equivocado de la cama y estar de mal humor antes del desayuno. Todas amaríamos saber cómo quitarnos ese mal humor antes que tenga la oportunidad de arruinar nuestro día y nos aleje de nuestras amistades y compañeros de trabajo. A menudo no es tan fácil simplemente eliminarlo, y tal vez no deberíamos siquiera intentarlo.

El profesor de psicología e investigador principal en el Centro para la Promoción de Bienestar de la Universidad de George Mason, Todd Kashdan, señala: “Cuando se trata de las emociones negativas, mientras más intentamos no pensar en ellas, o tratamos de ocultar los pensamientos y sentimientos no deseados, más terminan saliendo al azar a lo largo del día”. Hemos estado ahí.

Piensa el motivo del mal humor

Chica con mal humor
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En vez de intentar forzarte a eliminar los pensamientos negativos,  detenerte  e intentar descubrir de dónde vienen puede ayudar. ¿Estás molesta con alguien o por algo? ¿Te sientes culpable por algo? Una vez que identifiques la causa, en la mayoría de los casos fácilmente puedes solucionar la situación. Sorprendentemente un estudio del 2011 encontró que la gente con mal humor puede que haga cosas amables por otros y, no sorprendentemente, esto frecuentemente los hace sonreír.

En el extremo opuesto del espectro psicológico, puede que no estés molesta por algo. Hambre, bajo azúcar y deshidratación, todas pueden llevar al mal humor. Es sorprendente cómo un vaso de agua y un snack pueden animarte al instante. Las investigaciones han demostrado que el chocolate negro de hecho ayuda a producir endorfinas y serotonina, químicos cerebrales que mejoran el humor.

Las opciones para eliminarlo

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Si el estrés o la ansiedad son los culpables, un viaje al gimnasio es una excelente forma de sudar toda esa tensión. Además, obtendrás unas buenas endorfinas. Si no puedes hacer ejercicio, intenta tomarte 10 o 20 minutos para encontrar un lugar tranquilo y meditar o concentrarte en tu respiración. Piénsalo como un conteo largo hasta diez para eliminar la ira. Incluso encontrar un amiga que te deje desahogarte por unos cuantos minutos puede ayudarte con toda esa frustración.

Algunas veces solo necesitas una distracción momentánea para salir de ese mal humor. Y es casi imposible quedarse de mal humor o triste después de ver unos cuantos videos de animales adorables o bebés—o aún mejor, un animal y bebé. Intenta tomar un break con Youtube para hacerte sonreír. Unos 20 minutos de siesta pueden ser una manera mucho mejor de  resetear tu actitud, pero ese es un lujo que la mayoría de nosotras no tiene. Finalmente, cuando te estés sintiendo deprimida, consentirte un poco puede hacer toda la diferencia. Intenta rodearte de cosas con una fragancia relajante como la lavanda o jazmín. Hasta algo tan pequeño como comprarte un nuevo labial o consentirte con un buen café pueden iluminar tu día.

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La redacción de discursos es una habilidad que combina arte y estrategia, destinada a establecer una conexión significativa con tu audiencia.

Se trata de algo más que simplemente organizar palabras; es un ejercicio de empatía e impacto, donde cada frase debe resonar con quienes escuchan.

La clave de un discurso poderoso radica no solo en lo que dices, sino también en cómo lo dices, por lo que es crucial encontrar un equilibrio entre el contenido y la entrega.

Exploraremos técnicas efectivas para elaborar discursos que no solo comuniquen tu mensaje, sino que también inspiren y conmuevan a tu audiencia, asegurando que tus palabras dejen un impacto duradero.

Comprender a tu audiencia

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FOTO: Archivo MundoNOW

Entender a tu audiencia es la piedra angular de cómo escribir discursos que causen impacto.

Requiere una inmersión profunda en sus intereses, valores y el tipo de retórica que resuene con ellos.

Este paso va más allá de las características demográficas; se trata de meterte en la mentalidad de tus oyentes, entender sus expectativas y adaptar tu mensaje para satisfacer estas necesidades.

Al alinear tu discurso con los intereses y creencias de tu audiencia, te aseguras de que tu mensaje no solo sea escuchado, sino también sentido y recordado.

Cómo escribir discursos

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FOTO: Archivo MundoNOW

La estructura de tu discurso es crucial para mantener la atención de la audiencia y transmitir efectivamente tu mensaje.

Comienza con una introducción convincente que capte la atención y prepare el escenario para lo que está por venir.

El cuerpo de tu discurso debe fluir de manera lógica, con cada punto construyendo sobre el anterior, asegurando que tu audiencia pueda seguir y participar en tu argumento.

Concluye con un final memorable que resuma tus mensajes clave y deje a tu audiencia con algo en qué pensar, asegurando que tu discurso resuene mucho después de haber concluido.

Usar un lenguaje simple pero poderoso

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FOTO: Archivo MundoNOW

Usar un lenguaje simple pero poderoso es esencial en la redacción de discursos.

Evitar términos demasiado complejos o técnicos asegura que tu discurso sea accesible para una audiencia más amplia.

Este enfoque se trata de claridad y precisión, utilizando el poder de la simplicidad para transmitir tu mensaje de manera efectiva.

Recuerda, la efectividad de tu discurso radica en su capacidad para comunicar ideas de manera clara y convincente, no en la complejidad de tu vocabulario.

Incorporar historias y anécdotas

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FOTO: Archivo MundoNOW

Incorporar historias personales y anécdotas puede mejorar significativamente el impacto de tu discurso.

Estos elementos agregan un toque humano, haciendo que tu mensaje sea más relatable y atractivo.

Las anécdotas sirven como ejemplos prácticos que ilustran tus puntos, haciendo tangibles conceptos abstractos.

Una historia o experiencia personal bien ubicada puede transformar tu discurso, haciéndolo no solo informativo, sino también emocionalmente resonante y memorable.

Cómo escribir discursos utilizando recursos retóricos

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FOTO: Shutterstock

Utilizar dispositivos como metáforas, símiles y repetición puede agregar profundidad y elocuencia a tu discurso.

Estas herramientas son efectivas para resaltar puntos clave y aumentar la persuasión de tu mensaje.

Sin embargo, es crucial no abusar de ellos.

Colocados estratégicamente, estos dispositivos pueden hacer que tu discurso sea más dinámico e impactante, dejando una impresión duradera en tu audiencia.

Practicar tu entrega

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FOTO: Shutterstock

La entrega de tu discurso es tan importante como su contenido.

Practicar tu entrega ayuda a generar confianza y garantiza claridad en tu discurso.

Concéntrate en tu tono, ritmo y lenguaje corporal, ya que estos elementos influyen significativamente en cómo se recibe tu mensaje.

Un discurso bien entregado puede cautivar a una audiencia, haciendo que tu mensaje no solo sea escuchado, sino también sentido.

Cómo interactuar con tu audiencia durante tu discurso

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Cómo escribir discursos / FOTO: Getty Images

La participación activa con tu audiencia es clave para un discurso memorable.

Esto implica no solo hablarles, sino también conectarte con ellos.

Usa preguntas directas, contacto visual y elementos interactivos para involucrar a tu audiencia en tu discurso.

Esta participación convierte tu discurso de un monólogo a una interacción dinámica, haciendo que tu audiencia se sienta parte de la conversación y más receptiva al mensaje.